Hoy, cuando escuchamos hablar de Branding o Brand, pensamos inmediatamente en todas las marcas que vemos en el comercio y ni pensamos en el origen de esa palabra.
¡Pero el origen es más literal de lo que pensamos! En Escandinavia en el Siglo 18, los ganaderos se demoraban mucho en reconocer sus animales después del pastoreo en la noche, así que decidieron marcar (“brandr”) a sus animales con un hierro al rojo vivo para poder diferenciarse de los demás. La palabra brandr en nórdico antiguo significa literalmente “quemar” y ese acto se llamaba branding.
Con el tiempo, esa práctica evolucionó pero el concepto de “diferenciación” de tu competencia quedó. Hoy ya no se trata de quemar un símbolo en la piel (¡por suerte!), sino de grabar una identidad en la mente y en la percepción de las personas




